Bueno a los visitantes de este Blog se les comunica que entrara en receso gran parte del mes de Febrero, porque quien suscribe para sana envidia de muchos se va a Chiloe, a reposar los huesos, remojar las tripas, olvidarme un rato de Santiasco.
Les dejo dos trabajos que ojala sean de vuestro agrado :
1) Desde aquella ventana la idea es leerlo y despues escuchar el tema de Joaquín que esta en el costado superior derecho de tu pantalla....dedicado a bueno ella sabe y otros también.
2) El segundo es el Iris, escrito guardado desde hace un tiempo cuando derrumbaron aquel hotelucho parejero que quedaba en Serrano con Tarapaca...kaleta de recuerdos k se fueron kon esa estructura demolida.
Hasta la vuelta.
Salud y Libertad.
(1)

y mira lleno de miedo hacia la ventana,
pues sabe que ninguna estrella resucita.
Jorge Tellier.
Desde aquella ventana cerrada,
se apaga lentamente la llama que nos fue quemando.
Las palabras que gustaban al léxico nocturno de la brisa,
se fueron desarmando en el papel de nuestras bocas.
El reflejo mutuo en los iris derretidos por la pasión,
se fueron diluyendo,
evaporandose por las paredes de las habitaciones
que cobijan a los que inevitablemente se pierden.
Ya no son los sueños los que sostienen,
agotan sus labios en lodo y se hacen mezquinos desencuentros,
furiosos desprecios, mentirosos olvidos.
Ahora ya ni el papel dibuja sus formas a punta de verbos.
Y se queda la poesía tan sola, tan agotada, tan despreciada.
Hedionda se queda a nostalgia.
El amor a veces pretende escaparse desde la garganta,
choca contra nuestra dentadura,
la lengua se atrofia de desamor
y los labios sangran.
Desde aquella ventana cerrada, un día se miro muy lejos…
(2)

IRIS
Mientras caes, cae la lluvia y los ventanales antiguos también caen descolgando nuestras rizas.
Mientras caes, rendida por el olvido de amores fugaces, que jugaron entre los pilares de tus piezas sencillas,
Llenas de quejidos, lágrimas y promesas de no caer en el olvido.
Y sin embargo tú caes y yo caigo contigo.
Mariposa colorida has sido sacrificada y aún escucho las voces de ellas, con las que cruce aquel umbral de resistentes pilares que te adornaban.
Segundo piso de piezas no numeradas, humilde cama al lado del ventanal que daba hacia las Pipas, lugar obligado antes o después de entregarse en los brazos del placer que entregan los cuerpos desnudos y las mentes naufragando en los brazos de Dionisio.
Ahora caes y te observo desde mi esquina, como es posible que duelan tanto algunos momentos de vida.
Me veo la primera vez que entre. Que será de ella, habrá caído? O estará gloriosamente en pie?. Sabrá de tu derrumbe, vendrá a mirar y al mirarte me mirara?, tal vez….tal vez no.
Supongo que no fui el único, supongo que no fui el primero que amo su paso y se enredaron nuestros dedos detrás de tus puertas. Debo decir que ella no fue la única, que conoció tu arquitectura por fuera y por dentro. Y que me conocí casi todas las piezas…como crujías Iris como crujias.
Nunca supe que aquella felicidad provocaría tanto dolor.
Ahora caes, te derrumban como vieja que ya no cumples tu misión, ya no acoges a los que cojen, a los penes erectos y las vaginas lubricadas, ni los calientes besos en el cuello, ni las obscenidades al oído, ni las chupadas de lenguas largas, ni los mamones con lluvia dorada, ni 69, ni culitos parados, se acabaron los atajos por el camino de ripio o con tierra o las tiernas cucharitas.
No fue suficiente tanta alegría a la hora de salvarte, no fueron suficientes tantos cuerpos en monumentales cachas…aunque algunas no lo hayan sido tanto, seguramente mas de alguna clienta se fue cerrando tus puertas con sabor a poco y palpitante el deseo de su boca…..murmurando y pa`esta wea webeaste tanto.
Te caes te derrumbas y que mas da, nadie lo evito, nadie por ti peleo, por detener tu caída. Ahora existen nuevos lugares mucho más modernos, mucho más cómodos y reconfortantes. Tu no tienes tele con control remoto... ahora acostados antes o después de un polvito, pescan el control y pueden pasar de ver a un negro con una callampa kilométrica, fácilmente a las noticias y ver como a otros negros a kilométricas distancias se los esta comiendo el hambre….y si esa wea no les interesa entonces ponen una película para relajar la neura, donde el jovencito de turno le saca las rechuchas a patadas en lo hocico a los delincuentes habituales.
Hasta que el niño, el guerrero que descansa. Poco a poco despierta con alguna ayudita de la minita que no le interesa ni la película, ni las noticias, pero sí la que cuelga.
Eso no lo tenía el Iris, el artesanal.
El Iris tenia la cama, el humilde copete y las puras ganas de culiar.
Ahora se estila con Jacuzzi rica agüita que se mueve entra las nalgas y bambolea las weas, mientras se bebe en una copa de Champagne barato... pero en copa y champagne pos weon.
Lo del Iris era mas natural, la cañería que caía terminando en una challa de latón, el jabón chiquitito y la mini toalla, la cerveza o el cortito de menta o manzanilla que no hacia juego con el sabor a pipeño que bajábamos en la pipas.
Ahora… la música con perillitas para el volumen en la cabecera al ritmo del romántico del momento. En tu caso la voz de los amantes cantando y mirando hacia el alto techo donde cuelga amarillenta la de 75 watts.
Pero ya todo termino. Tu segundo piso es un esqueleto que se resigna al destino de las desapariciones. Tu pintura de alas de mariposa, se descascara como el otoño y las risas de los amantes se los trago el sonido sordo de los martillos, los cuchicheos amorosos en los oídos se perdieron entre los planos de un nuevo proyecto para Santiago.
Me despido de la esquina, de tus puertas y ventanas. De regreso al camino que hice cuando llegue por primera vez hacia ti. Aunque ahora solo, con un terremoto en la mesa de las tejas, donde después de la replica ya hace mas de cuatro años, alguien me hablo y me llevo hacia ti. IRIS. Noble casona Azul.